viernes, 23 de mayo de 2014

¡Silencio! ¡No me interrumpan!


Perece la noche,
resucita el nuevo día,
con derroche,
inundando de vida
cada rincón,
cada calle,
cada alcoba,
cada perspectiva.

Cada rincón, que en la penumbra de un callejón acogió
el abrazo y el verso furtivos. Quizá hasta prohibidos,
pero siempre de amor.

Cada calle, que ya va haciéndose eco de las voces de
los niños camino del colegio. Del deslizar de los cierres
metálicos que los tenderos suben con energía para comenzar
la jornada. Del rechinar de neumáticos que apuran semáforos.

Cada alcoba, en la que durante la noche que todo lo oculta
y que todo lo cobija haciéndose cómplice, se desarrolló
una hermosa batalla de amor, de besos, de abrazos,
de pellizcos, de caricias. De gemidos y hasta de risas.
De sudor, vapores y néctares prodigiosos. De dulces momentos
que desembocaron en desbocado éxtasis.

Sale el sol. ¡Silencio! ¡No me interrumpan! Me gusta
contemplar la vida desde mi balcón a primeras horas de la
mañana; cuando esa media luz me habla, me susurra de lo
que pudo haber apenas unas horas antes. En cada rincón,
en cada calle, en cada alcoba.

Comienza el día y se cierra un círculo más. Se cierra
un círculo de un ciclo que nunca termina. ¡Silencio!
¡No me inerrumpan!

J.C.Ojeda García del Moral
El Viejo Capitán
9 de Abril de 2008

domingo, 11 de agosto de 2013

Ella



No miraba, acariciaba.
No sonreía, iluminaba.
No reía, destellaba.
No hablaba, cantaba.
No caminaba, flotaba.
No besaba, endulzaba.


Turbadora, emanando alegría,
irradiando vitalidad,
calor en las noches más frías.
Dulce, perdonando lo imperdonable,
aguantando malos momentos,
soportando tempestades,
regalando guiños adorables.


Paciente y puntual.
Esperando sin tener esperanza.
Brillante.
Entregando tesoros,
a cambio de migajas.


J.C. Ojeda García del Moral
El Viejo Capitán
21-01-2009


-- Para el concurso "Nuestro amor"
5 al 20 de Febrero de 2009.--

miércoles, 7 de agosto de 2013

Quiero



Una caracola que me hable de las arenas que nunca pisaré.


Una estrella de mar que me hable de las aguas en las que el ancla de mi buque nunca se sumergirá.

Una estrella fugaz que surque los cielos que nunca veré.

Una gaviota que vuele hacia una puesta de sol en un horizonte que ignoro dónde está, allá, muy en altamar.

Una roca a la orilla de sabe Dios qué mar, en la que nunca me sentaré a descansar de mi largo peregrinar.

Un puñado de arena que deslizandose lentamente entre los dedos, me hable del tiempo que perdí, y que ya no podré recuperar.

Que me hable del tiempo que no podré compartir, paseando por unas playas que ni sé si existen. Que me hable de un mar que no me deslumbrará con sus destellos al sol. De una estrella fugaz
a la que no le podré pedir el deseo que más deseé, de esa gaviota a la que no podré oir, de esa roca en la que como mucho, unicamente me podría sentar solo.

 Quiero esa gota de rocío que tristemente cae,
en su ultimo suspiro de vida,
como lagrima derramada por el amor perdido.

Solo, porque solo estoy desde que se fue. Porque solo me quedé.
Solo me quedé y nada de esto con ella compartiré.
Nada de esto haré, porque hacerlo sin ella, será como no hacerlo.
Y si así fuera, tan sólo me limitaría a oir el triste y lánguido canto de esa gaviota que sobrevolando mi cabeza  se adentraría en el mar, quiza para no volver. 

J.C. Ojeda García del Moral
El Viejo Capitán
Septiembre de 2006

domingo, 4 de agosto de 2013

Ni tiempo ni distancia



Ni el tiempo ni la distancia te sacarán de mis recuerdos. 
Porque vaya donde vaya, irás conmigo. 
Porque pase el tiempo que pase, vivirás en mí.

J.C.Ojeda García del Moral
El Viejo Capitán
4 de Agosto de 2013

sábado, 3 de agosto de 2013

miércoles, 31 de julio de 2013

Ahí va el héroe...




Ahí va el héroe,
no lleva capa,
tampoco espada.
Sólo sudor en la frente,
y mojada la espalda.

Al verle pasar,
bien pareciera que huye.
Mas es él quien busca,
el que intuye,
una marca, una meta,
entre el asfalto y las multitudes.

Entre multitudes se abre paso,
que le admiran,
que le brindan el aplauso,
que le animan,
sin pausa ni descanso.

Es su vida, su afán,
su reto, su ideal.
su empeño,
su vida.
En definitiva: su sueño.

Por ello vive,
por ello lucha,
con tesón,
a veces...
contra los que no le escuchan...
a veces...
contra la incomprensión...

Por eso es un héroe.
J.C.Ojeda García del Moral
- El Viejo Capitán -
Agosto de 2006
Poema inspirado en mis andanzas atléticas,
soñando con correr mi primer Maratón.
Con el tiempo, no sólo cumplí mi sueño, sino
que lo repetí hasta tres veces. La última,
el pasado mes de Abril de 2013.

Dedicado a mis amigos y compañeros de afición por las carreras populares.